sercompetentes.com está editado por:
Banner

Encuestas

¿Es el Coaching una moda pasajera?
 

María se siente discriminada por ser mujer

Imprimir PDF

La sesión de coaching había transcurrido con normalidad, y su coach le estaba proponiendo a María un par de tareas para desarrollar durante los próximos días hasta que se volvieran a ver la siguiente sesión.

María hizo un gesto, mezcla de incredulidad y desaprobación cuando su coach le pedía su conformidad sobre las conclusiones de la sesión y se autoimponían determinadas acciones. Su coach también se sintió sorprendido, llevaban más de un año haciendo coaching, y siempre todo había ido bastante bien. Entonces, no dudo en preguntarle. ¿Qué ocurre, en que no estás de acuerdo, María?

María estaba de acuerdo en el esfuerzo necesario en determinadas cuestiones que habían acordado su coach y ella, pero creía y tenía la certeza que no servirían para nada mientras en su empresa, la miraran como mujer antes que una profesional competente, que es lo que ella se consideraba.

Tenía asumido lo de la doble jornada laboral, la de su empresa y la que le esperaba cada día cuando llegaba a casa. Aunque reconocía que después de algunas sesiones tratando este tema, y después de algunos acuerdos cordiales con su marido, las cosas últimamente marchaban mucho mejor.

María tenía también asumido que estaba en una empresa de hombres, que esperan de ella por ser mujer, determinados comportamientos y una imagen concreta. Era un peaje relativamente aceptable para poder dedicarse a lo que gustaba. Lo que llevaba algo peor, era ese machismo verbal de mal gusto que algunos días la sacaba de quicio.

Pero ahora había llegado el momento de aspirar a más, a un mejor puesto en el organigrama de su empresa. Así lo habían acordado María y su coach durante las últimas sesiones, pero puestos a establecer una estrategia, María confeso a su coach la mayor de sus preocupaciones: “Creo que mi empresa es una empresa de hombres, dirigida por hombres y no quiero hacerme falsas ilusiones siéndome más tarde frustrada. Yo conozco a mi empresa, para ganar pequeñas batallas, me he dejado muchas cosas por el camino…”

Su coach quiso terminar la sesión de aquel día planteando a María algunas cuestiones sobre las que tenía que reflexionar y debían tratar en la próxima sesión.

Analizando como percibes tu situación en la empresa, ¿estás dispuesta a renunciar a tus aspiraciones?

Si renuncias a tus aspiraciones, ¿te vas a quedar en una empresa que no premia tu profesionalidad?

Si decides luchar por lo que deseas, ¿Cuánto estas dispuesta a jugarte en el envite? ¿Y cuanto tiempo estás dispuesta a esperar a que te concedan lo que mereces?

Decidas o no emprender una estrategia de mejora en tu empresa, ¿te interesa verdaderamente estar en una empresa que es tal y como tú crees que es?

FacebookTwitterLinkedin